¿Cómo mirar las medallas de logros domesticados,
los grandes triunfos de entonces, la máquina de escribir
que introdujo en cada duda dígitos desordenados
que evocaban la nostalgia con ansia de porvenir?
que introdujo en cada duda dígitos desordenados
que evocaban la nostalgia con ansia de porvenir?
¿Cómo ver clara la luna, con la plena luz del día?
¿Queda algún ladrón de sueños que actúe con blanco guante?
No habrá sobre el escenario ni rastro de lo de había,
ya no quedará en la escena ni un rostro de los de antes.
De un encuadernado otoño, los guiones serán restos
de una voz enraizada, las hojas ya desprendidas,
nuestra voz volverá frágil su mensaje hecho pretexto,
cristalina tesitura de un contorno hecho a medida.
Queda un nombre, fiel vocablo del mutismo que sentencio,
pero nadie lo articula, se pronuncia la afonía,
resurge astuto el derecho de conservar el silencio
que envuelve notas nevadas con su crónica agonía.
ya no quedará en la escena ni un rostro de los de antes.
De un encuadernado otoño, los guiones serán restos
de una voz enraizada, las hojas ya desprendidas,
nuestra voz volverá frágil su mensaje hecho pretexto,
cristalina tesitura de un contorno hecho a medida.
Queda un nombre, fiel vocablo del mutismo que sentencio,
pero nadie lo articula, se pronuncia la afonía,
resurge astuto el derecho de conservar el silencio
que envuelve notas nevadas con su crónica agonía.