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miércoles, 30 de julio de 2014

Noches sin alcohol.

"El amor nos duró lo que tardamos en conocernos"



Tengo la expresión cristalizada, y ya veo venir la caída. Siento el precipicio al borde de la cama, la proximidad de las horas muertas, y de la amargura que no quiero probar de tus labios; Lo siento todo, y de tanta confusión ya no recuerdo bien cómo se expresaba este dolor, se me atragantan los sentimientos y te miro enredándote con todos mis nudos. La infinitud de mi profundidad te está llevando a desistir en el camino, y me permito dudar si llegarás al final ahora que te he perdido y no sé si has dado marcha atrás, y si de algo estoy convencida es que en el caso de que llegues no lo harás conmigo. Por mucho que desprecie el sentido, la inutilidad y agonía de la situación me obligan a mirar hacia otro lado cuando impacto con tu maldito no mirar. La soledad es el disfrute de los recuerdos, de las caricias pasadas... Por nuestras espaldas desnudas.

jueves, 24 de julio de 2014

Baile de máscaras.

Me deslizo al compás de la melodía que (ya) no suena. Esta ecuación, producto de la semiperfección(a la que recurrí por la desesperación de la realidad que se me ofrecía), llena de parámetros irreales, carece de todo sentido. Al menos no nos chocamos. Somos la excepción que cumple los requisitos, un objeto necesario para la descripción del trayecto que sigue. Vaivenes, destinos-calcetín en pleno ciclo de lavado, o no. Somos la incomprensión tras el proceso analítico, el "esto no debería haber pasado" o el "fue bonito mientras duró" de algo que jamás llegó a su fin. Somos la mentira perfecta que sufre una metamorfosis para ser un testimonio irrefutable.

martes, 22 de julio de 2014

Soy el frágil objeto, y tú la torpeza que no se aproxima.

   Continúo presa en mi infante, en mi instante. Me lloran los garabatos, que buscan algo de estabilidad estructural. Me niego a ceder, a expresar, a sentir. Te he dibujado a rayas negras desorientadas, creo que a veces todavía huyo de noche en busca de tu abrazo, ¿cómo voy a encontrarte si eres tú quien se desliza por mis huellas?.
   La blancura del papel futuro no perdona tu escondite, quiere ser cueva para aguardar nuestra proporción ínfima, lo mínimo de lo posible, quiere ser la oscuridad que nos proteja. Impotencia.
   Me balanceo mientras seres diminutos gritan que he dejado de ser niña, atravieso su mirada y no veo rastro de un pasado violento, decepciones ni desesperación, estoy condenada a dejar mi puericia a su inocencia, he nacido para ser mayor, pero no levanto dos palmos del suelo, ni entiendo de responsabilidad, ni me he ganado el respeto de esos "menores". He nacido, y para mayor desgracia, soy.
   Me abalanzo a la derrota, te encuentro en el polvo en el que me he convertido, me muerdes, como cuando se hacía de noche. ¿Es que ya ha oscurecido la vida?

miércoles, 16 de julio de 2014

Regresar.

Quizá después de ti me ceda el paso,
si no me miras más seré visible,
disculpa si no asumo mi fracaso
marcado por tu nombre, irreversible.

Quizá después de mí exista el futuro
que te negué apreciar por mi egoísmo,
destroza mi verdad de plano oscuro,
oblígame a mentir frente a tu abismo.

Quizá sin ser de carne exista en verso,
mi piel sutil metáfora callada,
abrázame esta noche altivo y terso,
sin rastro de pavor en la mirada.

Quizás esto te suene a despedida,
quizás no sea más que simple ruido,
yo siempre de intenciones decididas,
y de producto tenue entre gemidos.