Buscar este blog

sábado, 11 de febrero de 2023

CARTAS A ETHAN - Génesis

 NOVIEMBRE.

14.

Tenías un desvío en la mirada
y yo llegaba tarde a cualquier parte,
así pusimos pies en polvorosa.
Recuerdo la inquietud de tu antesala,
vestías solo dudas sin contraste
para una desnudez tan ambiciosa.

15.

Pudimos esquivar la madrugada
-quizás se hizo de noche más temprano-
quisimos disolvernos en sus bordes.
Fue entonces que en tus ojos, destapada,
se expuso una verdad que de antemano
recuerdo haber negado hasta en mi nombre.

16.

Te cedo esta versión de la conducta,
la plena libertad de construirla,
si quieres nos quedamos en maquetas.
Teñida la niñez de esta corrupta
visión de andar por casa al percibirla.
Dejemos al infante en la maleta.

17.

Volvemos a encontrarnos tras la pausa,
no puedo contener lo que me ofreces,
yo quiero todo aquello que te sobra.
Mi casa es tu lugar, mi hogar tu casa,
me vale con que estés sin que te pese.
Tú ya eres mucho más de lo que logras.




 




Primera declaración.

Perdóname por todo lo incurable.
Por el auxilio de doble carencia, por el castillo de naipes que volví tu cárcel, por las noches en las que te dejé a oscuras. Disculpa por el idioma que te cosí a la mirada, por la voz rota al uso, las letras mudas que te vistieron contra tu voluntad. Te arranqué la desnudez, letra a letra. 
¿Y qué es el arrepentimiento sino una confesión de culpabilidad?

Inhibimos los términos estrictos, los vocablos afilados que delimitaban la comunicación, como un punto de inicio o una sentencia. El lenguaje está disuelto en un plano atemporal hasta que lo forzamos a situarse. Recuerdo algunos discursos sietemesinos, vocablos nacidos antes de tiempo, y su contraste: el luto, lo que murió al borde de los labios temblorosos, el sismo del miedo y su catástrofe.