Convierte mi piel en tu escudo,
protege el amor que te ofrezco,
desnuda el sutil disimulo,
desnúdate en término y gesto.
Convierte mi ser en tu estigma,
protege el sonido que invento,
recoge palabras sucintas,
recógeme en piezas de atuendo.
Convierte mi hablar en sigilo,
protege el total que se gesta,
libera el dolor del silbido,
libérate ausente de ofrenda.
Convierte el afecto en agrado,
protege el valor y el principio,
transforma el color de tu halo,
transfórmame en agua ante el litio.