Me han delatado los rostros, ambas caras de la moneda buscan que seamos el resultado del insomnio compartido en sueños. Yo jamás he dejado nada claro en esta vida de habitaciones cerradas, yo jamás he creído necesario dar explicaciones a quien miraba el cielo y no se preguntaba nada.
-Buenas noches-, sólo pueden ser estas.
Echo de menos las buenas costumbres, las cartas que sobreviven al deterioro detrás de un viejo mueble, cartas de 'necesito', y por eso escribo, y por eso no se me entiende. La mala letra de la vida no perdona.
El error más grave que se comete en la escritura es someterla a análisis profundo, ¿porqué el por qué de todo? ¿porqué no el por qué no de todo? Hay que tener valor para dejar en un papel toda la verdad -y desaparecer-. Hay que tener valor para ser tan cobarde.
Sabes como hacerme daño..
ResponderEliminarNi siquiera sé quién eres...
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