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sábado, 31 de enero de 2015

Día 31- Pasas, pesas.



Allá donde me roces
la piel con tus silencios
y lluevan otras voces
sobre nuestros incendios.

Cuando aun siendo ave libre
te mantenga en mis vuelos
y no tema tormentas,
y no tema tus cielos.

Allá donde me encuentres,
distraída, inestable,
existente y sensible,
(re)vuélveme palpable.

Cuando llegue la noche y
nos consuma el vil tedio,
no me niegues tu vuelta
de antihorario promedio.

viernes, 30 de enero de 2015

Día 30- Silence.

Adiós a toda pena,
llega el día,
se funde mi dolor,
se deteriora,
adiós al sinsabor de la ucronía,
adiós, adiós, adiós,
adiós aurora.

jueves, 29 de enero de 2015

Día 29- ¿Estamos muertos?



El último en morir no estaba herido,
o al menos eso cuentan sus escritos,
que todo en su recuerdo fue un sonido,
estruendo conformado por los gritos. 

Aquel frágil humano fue de texto,
y así es como ha quedado tras su guerra,
aquella vida anclada a tal pretexto
es causa de la muerte que me aterra. 

La ausencia de victoria me confunde,
la lucha me parece simple juego,
la risa de las aguas que nos hunden,
la llama que no escucha nuestros ruegos.

miércoles, 28 de enero de 2015

Día 28- En tu día.



Cerrado está el cuaderno
y preso está el poema,
condenado en su infierno
de tinta y de monemas.

Abiertas las heridas,
las tiendas, los canales,
las piernas, las salidas,
las bocas, las vocales.

Cerrado por reformas
mi cuerpo, mi guarida
de inviernos y de normas,
de gritos y de vida.

Abiertos los cerrojos
al caos, a mi desgracia,
las manos y los ojos
buscando su eficacia.

martes, 27 de enero de 2015

Día 27- Huida.



Salida de emergencia
balcón para suicidas
sutil cual sugerencia,
camino que se esquiva.

Ventana sin más vistas
que restos de edificios
que buscan ser la pista
de un viejo sacrificio.

El cofre sin tesoro,
baúl ya sin recuerdos,
la vida que no añoro,
palabra a la que muerdo.

Cajón en que vivimos,
ansiado limitante
la puerta que no abrimos
teniéndola delante.

lunes, 26 de enero de 2015

Día 26- Acostumbrada a mi existencia.

Rechacé salir de ti si no era ilesa,
me colgué de cuerdas, cuadro en tus paredes,
le perdí el rastro a la vida de promesas
me encontré en los callejones de tus redes.

Destrocé los horizontes dibujados
y acabé volviendo ruinas el paisaje,
te busqué en el grito al viento y te he encontrado
tiritando camuflado en mi equipaje.

Regresé sin un camino y sin motivos,
me perdí entre mis excusas y tu ruido,
nos mencionan los cuadernos que escribimos,
nos condena la tortura del olvido.

domingo, 25 de enero de 2015

Día 25- Zerstörung.


Hoy no levanto el grito medio verso
ni bajo del vagón en que estuvimos,
buscaste mi estación en otros tiempos
y no logro olvidar lo que no fuimos.

Tú fuiste Destrucción, yo destruida,
maldita la traición de tus poemas,
conservo aquellos días como heridas
y a ti como razón de mis problemas.

Te convertiste en fraude y yo en fracaso
mas sigo suplicándote el regreso,
te busco en cada vida por si acaso,
te nombro en cada gesto, en cada beso.

sábado, 24 de enero de 2015

Día 24- A destiempo.

La vida nos precede,
te escribo entre mis líneas,
la vida a la que debes
el verso que te alivia.

La vida nos consume
estando caducados,
la vida se presume
cuando te la has ganado.

La vida está en poema,
pero a mí no me ha escrito,
la vida, ¡vaya pena!,
la vida, mi delito.

La vida es este intento
la idea que fracasa,
la vida, si lo entiendo…
¡La vida es lo que pasa!

viernes, 23 de enero de 2015

Día 23- Noche imposible.

Estoy a punto de hacerme –en un poema-
convencida -de que alguien me vigila-
y no controla bien el fuego -que me quema-,
y no me evita, -ni siquiera las heridas-.
Estoy a noches y a años luz -del cuarto oscuro-
donde se cubre la verdad -de mi tortura-,
estoy a vidas de morir -pero me escudo-,
 estás a nada de creer -pero te dudas-.
Estoy a un sueño de volverme –pesadilla-
y ya no duermo, me dibujo –al grito, en vela-
estás a un golpe de romperme –las costillas-
di(simulándome) -en el patio de la escuela-.

jueves, 22 de enero de 2015

Día 22- Página en blanco.

Letal y sigiloso
pasea por mi estado,
poema hecho de restos
del tiempo que ha pasado.


Común y traicionero
simula ser sentido,
malditas las ideas
que nunca se han tenido.


Despierto y resignado
se escucha por las noches,
se esconde en sus confines
huyendo de reproches.


Escrito, incomprensible,
moldeado con las manos,
espera tras su lomo
que se oiga su reclamo.

miércoles, 21 de enero de 2015

Día 21- El hoy.

Te espero en la estación si es sinfonía
y siento que no llegas a escucharla,
por no encontrar final soy medio-día
y dejo a mis poemas sin palabras.
Te he imaginado en letras y en mi cama
y en ambos casos eras un desastre,
te he imaginado en verso y no rimaba,
te has vuelto más que culpa, mi culpable.
Te he escrito y no sonaba a despedida,
dudaba si destino o… Tinatario,
y no es que haya acabado convencida,
pero me he permitido comprobarlo.


martes, 20 de enero de 2015

Día 20- La evidencia nos visita en la inconsciencia.

He vuelto a despertarme sobre un grito
con ganas de volver a dormir sola,
y tengo las maletas en la puerta
y el corazón negándose en la alcoba.
He vuelto a dibujarme sobre un folio
manchado de la sangre con que escribo
y ya no tengo el aire necesario
para intentar el vuelo desde el nido.
He vuelto y me he perdido entre mis huellas,
del crimen fuiste un escenario inmenso,
te he escrito, te he borrado y te he culpado
de heridas, de murmullos y de versos.
He vuelto, la verdad, para marcharme,
para dejarme en nota en la nevera,
y me ha temblado el pulso en el intento
de operación huida hacia cualquiera.

lunes, 19 de enero de 2015

Día 19- Infierno perdido.

Ha llegado el invierno
suplicando el refugio
y se mete en mi cama
para ver si le escucho.
Me ha abrazado las penas,
me ha ensuciado el felpudo,
con sus miedos descalzos,
su visión de futuro.
Sé que piensa quedarse,
se le nota en el gesto,
se le escucha el susurro
pese al frío silencio.
Ya no evito su ataque,
ni suplico defensa,
ya no busco en mi cuerpo
resistir sus tormentas.

domingo, 18 de enero de 2015

Día 18- Amor impropio.

El amor supone
suponer que amamos,
suceder al verbo,
suceder en vano,
componer el verso
con un gesto humano,
componer el cuerpo
de nuestro reclamo.
El amor se agota,
 nos deja agotados,
nos vuelve de viento
revuelto, aceptamos,
nos tienta con tiempo
tendido en las manos,
tiempo que nos vuelve
 de exceso, de estados.

sábado, 17 de enero de 2015

Día 17- Las ideas también nacen desnudas.

Acaba de nacer la idea,
llorando con el primer golpe,
volviendo su sangre de guerra,
fingiendo una inocencia noble.

Acaba de gritarle al viento,
sin calma va de mano en mano,
de boca en boca y entre versos
se escucha su latir cansado.

Termina tapada y dormida
y en sueños se vuelve posible,
se apaga en su ciudad nativa
buscando ser, aun muerta, audible.

viernes, 16 de enero de 2015

Día 16- Orientación media.

Estoy hecha de polvo
debajo de la alfombra,
de tenue luz y objeto
volviéndome de sombras.

Estoy hecha de calma
que acaba en mí perdida,
resuelta en quince versos
y ochenta despedidas.

Estoy hecha, y deshecha,
por mí disimulada,
y acabo siempre en punto,
final, sin coordenadas.

jueves, 15 de enero de 2015

Día 15- Palabrería a D.

Me evito y sin querer me precipito, me cometo, me compongo y me recito.

Vuelve a mí, vuélveme,
devuélveme, revuélveme, resuélveme.
Siente y sí, siénteme,
siente y sé, senténciame, silénciame.
Tinta en ti, tiéntame,
tiéndote, atiéndeme, atente a mí.
Si es y fue, sábeme,
sabe y sé, si es así, esbózame.
Espera en mí, espero y qué,
escribo y te esbatimenté.


miércoles, 14 de enero de 2015

Día 14- El amor se escribe en sucio.

Humana, irremediable,
me cedo en estos versos,
por carta vulnerable,
por viva un ser perverso.
Lección sin escarmiento,
la vida que buscaste,
el perro fiel y hambriento
sin nombre, al que llamaste.
Una ecuación resuelta
que nunca es comprendida,
de letra y piel envuelta
y a gritos cometida.

martes, 13 de enero de 2015

Día 13- Martes.

Hoy vuelve a mí tu ausencia,
tan clara, tan presente,
hoy vuelvo y tu presencia
se ha vuelto un verso ausente,
ausente de temores, 
de vidas, de existencia,
de amargos perdedores
ladrando incoherencia,
llorándole a sus musas,
que habitan otras camas,
estrofas inconclusas,
ardiendo entre sus llamas,
volviéndose la herida
de tinta ensangrentada,
respiración prohibida
que nunca fue escuchada.

Poema a dos voces con Noelia González.

Día 12- Las musas no son de fiar.

Me tiembla en él la pluma
dejando en tinta el rastro
de inevitable bruma
que arruina al poetastro.
Le mancho con mis dudas
volviéndole ordinario
frente a mi piel desnuda
formato poemario.
Le escribo y él me acuna
desde mi quinto verso,
pensando: ¡qué oportuna!
limita mi reverso.

domingo, 11 de enero de 2015

Día 11- NO ES



De noche se transforma,

tan sólo si yo escribo,

visita mis insomnios

fingiendo estar conmigo,

nos miente y se convence,

me agota, me limita,

no puedo hacerme letras 

con miedo a ser escrita.

Yo busco en mí la calma

y en eso sí me iguala,

me he vuelto un libro en blanco

sin mi última bengala

en esta isla desierta

que ignora su llamada,

prefiero este silencio,

me niego a ser -salvada-.

sábado, 10 de enero de 2015

Día 10- Sin voz.

Tuve dentro al niño y a la bestia,
y me tuve en brazos, desplomada,
quise la mitad de tus carencias
y acabé entre ausencias retratada.

Tuve el verso en piel y en carne viva,
y te tuve impreso en mi silueta,
quise ser posible por pasiva
y acabé en recuerdo en vez de meta.

Tuve en mi defensa mis escritos
yme tuve en ellos cual condena,
quise libertad en cada grito
y acabé chillando en mis poemas.

viernes, 9 de enero de 2015

Día 9- Φ

He mirado al cielo, indiferente, 
esperando un gesto de tormenta, 
volviendo al término final independiente, 
remodelando unas estrofas polvorientas. 

He querido un signo de presente, 
e intenté negarme en un futuro,
descomponiéndome en tu pausa intermitente, 
arrebatándote el derecho a alzar tus muros. 

Y descuidada me he perdido al recorrerte, 
y me he rozado, y me he embestido y me he matado, 
y pese al cuerpo estaba lejos de mi muerte, 
pese a tu olvido, he escrito y he resucitado. 


Con la colaboración de Iván C. 

jueves, 8 de enero de 2015

Día 8- Último minuto

Escritura inservible
la no ejercida,
una pluma en la almohada,
tinta corrida,
esa cómoda muerte
de algunos vida,
queda escrita en mi sueño
de despedida.

De dos versos y medio,
cuerpo tangible,
con un poema roto
pero invencible
paseo por tus miedos
siempre impasible,
ansiando mi viaje,
marcha plausible.

miércoles, 7 de enero de 2015

Día 7- Arañazos.


Se pierde en mis tejados, 
araña mis cortinas,
maúlla ya olvidado, 
me palpa las espinas

y grita desolado
pidiéndome la vida
¡que a mí se me ha acabado!
le grito decidida.

-Y pienso que te miento
cansada de dolerte,
fallando en el intento,
perdida entre tus muertes,
en vidas que no siento,
si siete, yo inconsciente,
maldito desaliento,
tu ausencia de presente-


martes, 6 de enero de 2015

Día 6- Mecánica de fluidos.

Dedicado a la vida que no tenemos.


Te oculto en mi cuerpo, desnudo, 
me abrazo a tu torso y sus nervios,
sin nada a favor disimulo
que ha sido un placer cometernos.
Regreso a ser carne y delirio,
tu cama me insiste y me aguarda,
tu piel se hace versos de alivio
deshazte, poeta, en mi espalda.
Succionas mi ser y me aturdes,
me dejas inerme, indefensa,
me vuelvo papel y me cubres
de tinta, emoción y vergüenza.
Despido el sabor con un grito
que acoges acorde a tu asombro,
te tornas, de pronto, mi equipo,
me vuelvo la fiera que escondo.


lunes, 5 de enero de 2015

Día 5- Irreconocible.

Insistencia de infante, sueños de plomo,
descartados recuerdos en su baraja,
la presencia de nadie, ausencia de todos,
sangre negra en cuadernos, leve amenaza.

Terquedad en sus muecas, libre albedrío,
desnudez y desorden tras sus costuras,
esa sed que me trepa de aire sombrío,
el retorno a la morgue por tu cintura.

Contumacia pesada que nos sumerge
en los mares creados por la ignorancia,
esa voz desgastada que nos advierte,
que no se ha percatado de la distancia.

Rebeldía indolente desaliñada
se despierta en tu cama y te vuelve escaso,
la paciencia no atiende a razón cuidada,
sobre ti se derrama tu fiel fracaso.



domingo, 4 de enero de 2015

Día 4- A Daniel.



Del amor que no sentimos

pero sí nos hemos dado

me permito despedirme,

me dispongo a ser pasado,

aunque vuelva a mencionarte

sobre el texto que agoniza,

mi temor a que te marches

ya me ha vuelto de cenizas. 

Gracias por volverme tuya

sin tomarme ni temerme,

gracias por el viento en contra

que aceptaste al acogerme,

por las noches que exististe

cuando al fin te tuve claro

por marcharte de mi vida

provocando así el disparo.

Discúlpame si es que puedes

por la angustia que dejamos,

nunca supe mantenerme

sobre el cosmos que creamos,

ni aprendí a ser el motivo

del estado que buscabas,

tu felicidad, tu calma,

nuestro fin, ¿lo imaginabas?.

sábado, 3 de enero de 2015

Día 3- Latidos agónicos.




Soy la niña de entonces, con las manos manchadas,

con los versos al aire y la pasión desatada, 

con ingenua sonrisa, con el sueño despierto,

con la calma y la prisa discutiendo si acierto.


Soy el timbre callado del hogar que no habito,

las imágenes mudas de nuestro último grito,

soy el viento, el desastre, la versión descartada,

el infante y la cuna que acabó destrozada.


Soy las ganas que quedan de rendirnos por miedo,

el teórico ensayo que nació en nuestros dedos,

ese riesgo entrenado con sabor a derrota,

relación inestable del poeta y sus notas.

.

viernes, 2 de enero de 2015

Día 2- Sigues siendo el poeta.


Volviste para matarme, 
temblaste, ese fue tu fallo,
quererme para arriesgarme,
sentir para hacernos daño.
Volvieron las madrugadas
sin nadie que madrugase,
la luna bajo mi almohada
queriendo que la escuchase.
Volvimos a nuestros puestos
sin ser parte de la escena,
llenando de nuestros versos
el canto de las sirenas.
Volvisteis y me arruinasteis
sin compasión, sin clemencia
volvisteis y me buscasteis
creando mi intermitencia.

jueves, 1 de enero de 2015

Día 1- Postdestrucción.



Te hice verso y se me fue de las manos,

te hice tiempo y te perdí entre mis dunas,

te hice alivio y te volviste lejano,

te hice estruendo y te acogí en mis lagunas.


Me hice el grito que posar en tu oído,

me hice el humo que nos cubre las penas,

me hice heridas que jamás he sentido,

me hice ausencia y me volví mi condena.