Buscar este blog

martes, 13 de enero de 2015

Día 12- Las musas no son de fiar.

Me tiembla en él la pluma
dejando en tinta el rastro
de inevitable bruma
que arruina al poetastro.
Le mancho con mis dudas
volviéndole ordinario
frente a mi piel desnuda
formato poemario.
Le escribo y él me acuna
desde mi quinto verso,
pensando: ¡qué oportuna!
limita mi reverso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario