Buscar este blog

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Irremediablemente humana.

La herida al roce de caricias de segunda mano, nada más seguro que los besos a terceros pese al amor a todo riesgo; intenta no respirarme con ansia, que sólo soy el polvo del que estuve hecha. Hoy de heridas abre-fácil, el cuerpo por traje y la costumbre de ir desnuda. Nos contamos con los dedos -pegados al piano- la historia en que la lucha cesa, nos escuchamos crepitar: la entrada al museo de mis grietas, a las grietas del museo en que me expongo. 

jueves, 8 de diciembre de 2016

El (pre)texto.

Envuelto en ruido tu término medio, que por vocablo en nula probabilidad se extingue. La posición que se vence manipula la rendición y se nombra derrota con labios ajenos. Muy a mi pensar, la previa consideración no es si no el error que debimos comentar en vez de cometer, mas la expresión de lo grotesco nos reconoce en rostro; somos la continuación de un verso mudo. Tal vez sin recursos nos abandonemos al movimiento aleatorio del último intento, la posibilidad de ser acierto, si no acertados, será silueta de lo inevitable.

martes, 6 de diciembre de 2016

Retorno.

A la sombra de esta oscuridad, renace la luz y muere la torpeza del cuerpo. Te vistes de silencio, pero te encuentra la escritura; el lenguaje en manos de todos y el mensaje de estructura táctil. Si no tenemos nada que decir y no tenemos nada que callar, la comunicación interrumpirá nuestra existencia, he ahí el peligro de extinción. Si podemos darle forma a aquello que nos recorre, huyendo así de la simpleza de la percepción de impulsos, por fin podremos sentirnos a salvo, ¡he ahí el peligro de expansión!