Todo aquello que se ve
tiene un velo en las entrañas.
No le llega a lo que callas
la luz que alumbra tu tez.
Tiene el habla descosidos
los acentos y la causa
y le tiemblan en la pausa
la mitad de los sonidos.
Se supone inconformismo
querer decirlo en voz alta,
con presuntos y apellidos.
Con respeto hacia uno mismo
yo me cedo la palabra
como un grito por descuido.