Tuve dentro al niño y a la bestia,
y me tuve en brazos, desplomada,
quise la mitad de tus carencias
y acabé entre ausencias retratada.
Tuve el verso en piel y en carne viva,
y te tuve impreso en mi silueta,
quise ser posible por pasiva
y acabé en recuerdo en vez de meta.
Tuve en mi defensa mis escritos
yme tuve en ellos cual condena,
quise libertad en cada grito
y acabé chillando en mis poemas.
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