Buscar este blog

domingo, 24 de noviembre de 2013

Aullidos de domingo.

Se aceleran a tu paso los latidos mudos, melodías simuladas en mi cuarto oscuro, se acelera mi fracaso, mi silencio inoportuno, la voz que quiebra un momento prematuro. Es que quise ver tus labios susurrando: 'por favor, perdóname, ¡te estoy hablando!', sentir de nuevo el deseo de dejarlo y olvidarte, y acabar entre tus brazos suplicándote un desastre. Voy a hacer de ti el poema, aunque me escuece, a plasmar la realidad que tú me ofreces, más tarde lo esconderé en ese rincón tan frecuentado para que otros puedan ver este fracaso que has logrado por querer y no ceder mil cosas que no te mereces por volver a destrozar lo que a ti no te pertenece, y qué más da, voy a gritar para estallar en tus oídos, aquí tienes tu verdad, lo has conseguido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario