Buscar este blog

viernes, 21 de febrero de 2014

Postme.

   Era de esas personas que no me miraban directamente a los ojos, ya fuese por miedo o compasión.

   En aquel pasaje del recuerdo todo podía tocarse, incluso nosotros, pero nunca lo hicimos, nunca la decisión o las ganas estuvieron del todo presentes. Creo que tú sabías de mi fragilidad y yo de tu aspereza, no era algo que nos fuese a sorprender, siempre jugábamos con trampas.
   Me seducías con fragmentos de libros que aguardaban, todos ellos, historias trágicas, libros que nunca había leído, sin excusa alguna. Me contabas todas aquellas historias como si me tratase de la niña que nunca llegué a ser, aunque tú estuvieses convencido de lo contrario.
   He leído tus cartas, y he encontrado en ellas una inocencia que desconocía, te he leído entero. He leído tus últimos escritos, aunque no me pertenece lo que en ellos se encuentra, y he encontrado un cariño que creí que eras incapaz de sentir.

  Espero que puedas perdonarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario