Sean todavía sus palabras de cristal
cuando las pronuncie,
que ya no guarde ideas intocables,
será mejor echar la vista atrás
como acto humilde,
salvados ya en el punto irretornable.
Tal vez la noche vuelva a degradar
el ser que fuiste,
y sientas el dolor de esta tortura,
no grites en mi oido en soledad,
vive y resiste,
escapa de invariable partitura.
Phy.
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