Abandoné la tumba y marché a la no tan maravillosa estancia que el recuerdo me ofrecía, debido a su reducido precio. La cama estaba igual de vacía, pero no faltabas tú.
Aquí no existes si no se cruza alguna pasajera imagen distraída, no existes si no tomo en mi inconsciencia el material de los sueños y te fabrico. Aquí no llegas, ni a ti mis gritos.
Aquí no existes si no se cruza alguna pasajera imagen distraída, no existes si no tomo en mi inconsciencia el material de los sueños y te fabrico. Aquí no llegas, ni a ti mis gritos.
Me mata el frío y culpo a tu ausencia.
Me mata tu ausencia y culpo al frío.
Me mata tu ausencia y culpo al frío.
Y en este ciclo de culpas, queda mi declaración, mi muerte, mi asesinato.
Y falto yo.
Y faltas tú.
Y, ¿dónde nos encontramos?.
Y falto yo.
Y faltas tú.
Y, ¿dónde nos encontramos?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario